ecolabel


Nacida en 1992 y reconocida en Europa y en todo el mundo, la Etiqueta Ecológica de la UE es una etiqueta de excelencia medioambiental que se concede a productos y servicios que cumplen con estándares estrictos en todo su ciclo de vida, desde la extracción de materias primas hasta la producción, distribución y eliminación. La Etiqueta Ecológica Europea promueve la economía circular alentando a los productores a generar menos residuos y CO2 durante el proceso de fabricación. Los criterios que ha de cumplir cualquier producto con Etiqueta Ecológica Europea también exhortan a las compañías a desarrollar productos duraderos, fáciles de reparar y reciclar.

 

Etiqueta Ecolabel

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El objetivo de este sistema de etiquetado es promover productos o servicios con menor impacto ambiental durante todo su ciclo de vida, ofreciendo al consumidor información sobre ellos con base científica, exacta y no engañosa.

Se trata de un instrumento voluntario para las empresas, válido en toda la UE y en los países de la AELC (Noruega, Islandia, Suiza y Liechtenstein).

Hasta el momento, la EEE ha sido objeto de dos revisiones. Resultado de la primera revisión fue el Reglamento 1889/2000, ya derogado y sustituido por el Reglamento (CE) nº 66/2010 del Parlamento Europeo y del Consejo de 25 de noviembre de 2009, relativo a la etiqueta ecológica de la UE, actualmente en vigor.

La Comisión Europea gestiona el sistema a nivel de la Unión Europea asegurando que el Reglamento se aplica correctamente. En Andalucía, le corresponde a la Dirección General de Calidad Ambiental y Cambio Climático  de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible .

La participación en este sistema voluntario no exime del cumplimiento de los requisitos ambientales

reglamentarios que le sean de aplicación al producto o servicio.

 

¿Qué indica el logotipo de la flor?

Cuando un producto o servicio lleva el logotipo de la etiqueta ecológica de la Unión Europea se tiene la garantía de que los mismos cumplen con unos requisitos ambientales estrictosa lo largo de su ciclo de vida, es decir, no sólo en su fabricación (o en el diseño y puesta en funcionamiento) sino también, durante su uso y al final de su vida útil.

Esto equivale a decir que son productos o servicios que limitan el uso de sustancias perjudiciales para el medio ambiente y la salud, reducen al máximo el uso de materias primas al emplear materiales reciclados y la mejora en el rendimiento y la durabilidad del producto, garantizan el ahorro energético o informan al consumidor sobre la manera más adecuada de utilizar y desechar el mismo.

VER COMUNICADO OFICIAL