sin ingresos, sin ayudas y con cientos de trabajadores en ERTE: el drama del cierre del ocio infantil

sin ingresos, sin ayudas y con cientos de trabajadores en ERTE: el drama del cierre del ocio infantil

Nadie se acuerda de ellos. Los parques de bolas y centros de ocio infantil están cerrados en Andalucía por orden publicada en el BOJA. No hay cumpleaños, pero sí cientos de trabajadores en ERTE cobrando la prestación por desempleo en el SEPE.

Andalucía no es la única Comunidad Autónoma afectada por las medidas restrictivas contra el ocio infantil. Pero sí una de las más activas en defensa del sector de los parques de bolas.

Raúl Guillén es gerente junto a María Jesús Álamo, de uno de estos parques de bolas, olvidados por la Administración. Tras ocho meses cerrados y cientos de trabajadores en ERTE no pueden más. Muchos de ellos se buscan la vida como pueden para dejar de cobrar paro y volver a estar activos en sus cotizaciones a la Seguridad Social. Lo necesitan económica y psicológicamente también.

El centro de ocio infantil Boti Boing es uno de los más concurridos de Almería, o lo era, antes de que comenzase en marzo la pandemia del coronavirus y cerrase sus puertas el día 12 “de manera responsable”, apunta Guillén. Después de ocho meses, siguen sin abrir.

Ayuda al alquiler para el ocio infantil y nocturno

Y el contador del agua, de la luz y de las facturas sigue en marcha. Nada de ayudas y, si las hay, con requisitos de solicitud casi imposibles. “Vamos camino de ocho meses cerrados y no hemos visto ni una sola ayuda económica para el sector del ocio infantil”. Raúl Guillén hace repaso. Tampoco tiene que darle muchas vueltas. “Han sacado una sola ayuda al alquiler para el sector del ocio infantil y nocturno. Esta prestación va de 1.200 a 4.000 euros pero los requisitos para poder solicitar la ayuda al ocio infantil y nocturno son casi imposibles“, destaca a noticiastrabajo.es.

El primero de ellos, el primer escollo. “Para empezar, las SL no pueden pedirlas. Nosotros (Boti Boing) somos una SL como la mayoría de los locales de ocio infantil. De esta manera se quitan el 80% de las empresas, porque la mayoría somos Sociedad Limitada, SL”. Y hay otro 10% que cuentan con locales propios, que no pagan alquiler. Tampoco pueden pedir esta ayuda. Así que “queda un mísero 10% de los locales de ocio infantil que podrían cobrarla”.

El BOJA prohíbe la apertura de los centros de ocio infantiles

Uno de los principales problemas con el que se encuentra Raúl Guillén así como la mayor parte de sus compañeros de sector, es la orden del BOJA que prohíbe expresamente la apertura de centros destinados al ocio infantil. Los conocidos como parque de bolas.

En Andalucía, los propietarios de estos negocios están en contacto a través de la asociación ACOA. “Me da mucha pena ver la cantidad de centros de ocio infantil que han tenido que cerrar en Andalucía, al igual que en la mayor parte de España. Nos consta que hay Comunidades Autónomas en las que sí pudieron abrir”.

La llegada de la segunda ola del coronavirus no hace más que complicar las cosas. Aunque para Raúl Guillén y sus compañeros de sector lo importante es que “la pandemia pase con el menor daño sanitario” y, una vez que esto acabe “la Junta de Andalucía recapacite y se dé cuenta de que en los colegios, por ejemplo, apenas está habiendo contagios entre niños y en caso de que los haya, están siendo aislados sin brotes en las aulas”.

Como él, el resto de sus colegas de profesión están dispuestos a aceptar una nueva normalidad cumpliendo todas las medidas sanitarias: uso obligatorio de la mascarilla, lavado continuo de manos y gel hidroalcohólico, además de la distancia de seguridad. “Pero que nos dejen trabajar, que es lo realmente importante”.

Cero ingresos y sin respaldo de las Administraciones

Por sus características especiales, los locales de ocio infantiles cuentan con unos gastos importantes. Entre ellos, luz, agua y mantenimiento. Son muchos metros cuadrados para el uso y disfrute de niños y mayores, cerrados a cal y canto por orden del BOJA.

En el caso de Almería, localidad en la que está ubicada el Boti Boing de Raúl Guillén, el Ayuntamiento les dio la opción de pedir una ayuda económica de 900 euros “que aún no hemos cobrado a pesar de entregar la solicitud en mayo”. “Es una ayuda mínima por parte de nuestro Ayuntamiento para nosotros que estamos cerrados por orden del BOJA, de la Junta de Andalucía, que no permite que abramos las puertas”.

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